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Compañeros de estudio de la Universidad Nacional del Sur, con Carlos Brutti comenzamos juntos a hacer trabajos de electrónica en el año 1974.
Los trafos de alta tensión Empezamos rebobinando transformadores de alta tensión, esos con shunt magnético, llenos de parafina. Con esta iniciativa pusimos a prueba la paciencia de mis compañeros de departamento, Carlitos Ponce, el Gringo Comerci y Papeta Scheafer, derritiendo la parafina en la cocina, sacando los núcleos y rebobinándolos con alambre 010 o 012 que nos proveía mi abuelo Sergio. Nuestro primer "empleado" fue el Chango Fadon, asignado a la maquina de rebobinar roja (en préstamo de mi hermano Ricardo). Trabajo duro, áspero. Cuando las bobinas se desmoronaban de una capa para otra se hacían unos cortos de novela y había que hacerla de vuelta. Los transformadores eran de 7000 a 20000 volts ya que 1000 v/m necesita el tubo rojo (neon) y 700 V/m para los azules y blancos (argon). La segunda etapa con la reparación de transformadores fue alquilar el salón en Alvarado al 1200 al "colchonero" Terenci, un gringo laburador como pocos, que nos despertaba de madruga con los golpes a viejos ladrillos para sacarles la mezcla y usarlos para seguir construyendo departamentos. En este improvisado taller pasamos un duro momento cuando durante un allanamiento, en aquellos años difíciles de Argentina, nos revisaron hasta abajo de la maquina de bobinar y continuamente nos interrogaban de donde sacábamos el "silicio"
La historia del Silicio El silicio no era otra cosa que los transistores, diodos y triac que con Carlos comprábamos en los agotadores viajes a Capital Federal. Salíamos en el colectivo de la noche, llegábamos bien temprano a Buenos Aires, nos repartíamos las compras y a caminar y tomar taxis durante todo el día. Indefectiblemente el regreso era en el colectivo de la noche que salía para Bahía Blanca bien tarde. Con los pies como "empanadas" después de más de 24 horas con las zapatillas puestas, nada mejor que descalzarse ni bien nos sentábamos en el colectivo. Y nada peor que las "viejas" del asiento de adelante al nuestro quejándose de los olores nauseabundos que emanaban de nuestras extremidades inferiores!
Un laboratorio de lujo Nuestro primer “laboratorio”, en el año 1976, fue un quincho en Barrio Palihue cedido gentilmente por mis tíos Beto y Silvia. En la Gilera 200 roja de Carlos, y esquivando perros, dedicábamos algunas horas del día a nuestros primeros proyectos electrónicos en ese sitio. El primer gran logro fue la recordada “jabonera”, un elemental control de velocidad, al cual siguieron otros “inventos” como fueron los intermitentes electrónicos. Ahí se nos ocurrió reemplazar los transformadores por osciladores, que hicimos con los 3055 de Texas Instruments (mas baratos que los de capsula metálica), con núcleos de fly-back recuperados de TV viejos. Pocas (16, o menos) vueltas en el primario y unas 1000 en el secundario. Osciladores a saturación, para que tuvieran 2 transistores nada mas, que hacían onda cuadrada y un quilombo y chiflido atroz. Los metíamos en resina poliéster (olores, cancerigena, de todo) para matar el ruido y aislar, pero nunca conseguimos mejorar eso. Fuentes con trafos hechos por el Vasco anarquista Pena, y diodos de 3 amp más condensadores comprados en Sur Electrónica vendidos por Jorge Ranilla, Rodolfo Pella y el “colorado” Martínez.
Se forma la Sociedad de Capital e Industria Estos intermitentes fueron los que nos acercaron a Luminosos Amaducci, una tradicional empresa fabricante de Letreros Luminosos con la que terminamos formando una nueva sociedad: Sistemas Electrónicos SCI Esta sociedad estaba formada por los socios capitalistas: Amaducci SA, Edgard de San Aniceto y Raúl Vidal, mientras que los socios industriales éramos Carlos Brutti y Daniel Gómez.
El "gran proyecto" de esta sociedad fue la fabricación de Tableros Gigantes de Noticias y para fines del año 1978 ya teníamos funcionando el primero de ellos en la esquina de Chiclana y Alsina de Bahía Blanca. A este le siguieron otros que instalamos en Bariloche y Neuquén después trasladados a las ciudades de San Juan y de Carlos Paz en la provincia de Córdoba.
En esta época comenzamos a necesitar ayuda y aparecen los primeros empleados: Eduardo Lastiri, Luis Seibel (de Darregueira) y uno mas que desayunaba con Coca Cola porque decía que el té le hacia mal (no recordamos su nombre) Después vinieron otros como la dupla Sergio Olsen y Luis Daniel Junciel. Dicho sea de paso: las veces que el abuelo de Sergio vino a putearnos porque le pagábamos una miseria La historia con Sergio y LuisDa sigue hasta hoy porque se entrelazó con otros amigos y los hermanos de Carlos en La Plata. Etapa de muchos recuerdos e historias. Sergio dándole "dos manos" al cartel de bochas, pero las manos una atrás de la otra, sin dejar secar la pintura! Y las mechas con los remaches pop todos enhebrados hasta la punta, de abrir cajas de intermitentes? Y el agujero en el escritorio en Piba Publicitaria de Bariloche? Y la Legnano 48, la cucaracha de la que hoy Brutti se ríe, pero bien que nos llevaba a los dos “mostadontes” diariamente a Rondeau 638 cuando a él le habían robado la Gilera 200! Sergio hoy está en Venezuela como vicepresidente de una empresa de videocable, y LuisDa es doctor en electrónica y trabaja en el Conicet. Evidentemente su paso por Sistemas Electrónicos les ha dejado huellas (sera?).
Cambios en la Empresa En el año 1981 Carlos y los socios capitalistas se retiraron de la Sociedad, pero la misma continuó funcionando hasta 1986. La producción estaba basada fundamentalmente en la producción en serie de intermitentes electrónicos distribuidos para todo el país por Transformadores Oeste, una gran Empresa ubicada en Patagones 2526 de Capital Federal de cuyos dueños (Familia Pina) guardo hermosos recuerdos. Después del cierre de Sistemas Electrónicos SCI y dedicado a otra actividad, casi como hobby he seguido realizando trabajos electrónicos de los cuales, mas abajo figuran algunos ejemplos. Ver mas detalles de Sistemas Electrónicos (próximamente)
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